Fuera de mi
En mi no hay nada, silencio,
en mi no queda nada, no hay nada.
Nada de lo que hubo existe dentro
Lo que existió dentro ha ido lejos.
Y no lo encuentro, ni quiero
encontrarlo en otro sitio,
no lo buscaré porque no quiero,
está lejos, y no soy yo.
No existo ya, soy vacío, soy humo.
Me quiebro en cada intento
por andar, me rompo un poco mas
en cada avance de mis pies,
torpes pies enamorados.
Inútil grito que nace muerto,
voz negra del negro vacío que me ocupa
y me ahoga lentamente mientras
el aire a mi lado alimenta todo
pero no deja que lo toque.
Me muevo entre luces negras sin sombras
que me digan dónde estoy,
me fundo sola en las negras luces
que se alimentan de mi muerto yo.
Me tocan manos que no veo,
las siento dar vueltas a mi alma muerta
girándola mientras buscan algo vivo
y cogen las mías, lángidas y cansadas,
manos mías sin fuerza que se abandonan
y no se aferran a nada,
torpes manos enamoradas.
Algo quiere abrir mis ojos y lo eludo
porque no quiero ver nada de lo que amo
tan lejano de mis ojos,
torpes ojos enamorados.
Nada oigo de mi, no siento nada,
no queda nada dentro, estoy sola
con un corazón que no le sirve,
torpe corazón enamorado.
Me tumbo en el aire quieto
que no sabe mecerme
ni llevarme donde quiero ir,
y sola no puedo hacerlo.



